Revista Lucarna

Una Mirada sobre las artes emergentes

Poesía + Fotos para todos los gustos

Se pueden leer, pero también mirar

Libros para leer en otoño

En la arena, el pasto... o el asiento del colectivo

Usted Está Aquí, de Natalia Chami y Romina Bulacio Sak

Entrevista a las creadoras de esta impredecible experiencia teatral

Lunas Cautivas – Historias de poetas presas, de Marcia Paradiso

Documental sobre tres mujeres, tres historias y un penal

Vacaciones de invierno: Actividades gratuitas en la Usina del arte


Las vacaciones de invierno arrancaron en Buenos Aires, por lo que compartimos algunas actividades interesantes que van a tener lugar en la Usina.

Lunes

A las 17:00 van a estar en el Auditorio Los Cazurros con su show Diversión: un villano súper poderoso intentará robar el cajón de juguetes de Los Cazurros y lo esconderá en un singular Parque de Diversiones. 

Martes

A las 16:00 en el Foyer, Andrés Lozano estará a cargo de un taller imperdible, en donde los chicos aprenderán la receta para dibujar un superhéroe.  

A las 17:00 en el Auditorio habrá un concierto musical en vivo para toda la familia: Volverte a encontrar, una selección de los mejores temas de Carlos Gianni  y Hugo Midón.

Miércoles 

A las 16:00 en el Foyer llega Usina eléctrica: el arte y la energía eléctrica se cruzan para dar lugar a la experimentación y la sorpresa. 

A las 17:00 en el Auditorio se podrá disfrutar de Leandro, Trabajo Práctico Nro.1, una creación de Gerardo Hochman, con la Compañía de teatro acrobático de la Universidad de San Martín. 

Jueves 

A las 15:00 se presentará Koufequin Acústico. 

A las 17:00 en el Auditorio estará el Dúo Karma- Música cubana para toda la familia. 

Viernes

A las 16:00 llega a la Calle Interna Estación de Burbujas. Las burbujas son siempre un punto de atención, un lugar para el asombro y un momento de tranquilidad. 

A las 17:00 en la Sala de Cámara, Tito y Coloso presentan Una historia confusa y redonda, en la que harán, con escenas dinámicas e interactivas, un viaje hacia el bosque encantado, donde habrá personajes para morirse de risa.



                     


El gran circo pobre de Timoteo, de Lorena Giachino (Cine)


Por Luz Moreira.
Un poco de historia

René Valdés (Timoteo) y Darío Zúñiga, los fundadores del circo Timoteo se juntaron en el año 1968: René había consolidado su número de cómico en el papel de Timoteo, luego de desilusionarse del teatro; Darío amaba el circo desde niño, a pesar de que su madre le prohibía verlo.
Eran los tiempos en que los grandes circos recorrían el país. Eran los últimos años de los convites, rito que desde 1850 precedía el show: verdaderas procesiones por las calles para publicitar las funciones. Todo los artistas avanzaban caracterizando a su personaje y las bandas tocaban los bronces con la cadencia de la calesita circense.
Después de integrar el elenco del circo Capitol, gran referente de la época, a René le ofrecen contrato en el importante circo Frankfort para actuar su número de Timoteo. A Darío sólo le ofrecieron la boletería. La necesidad de tener su propio circo los lleva a levantar, sin nada de dinero, una pequeña compañía. El mito cuenta que negociaron el préstamo de una carpa llena de agujeros y comenzaron su primer gira por la zona central de Chile. Era un verdadero circo "rasca", como se les llamaban en la jerga popular. Un circo pobre, marginal.
Con más de 40 años de vida ininterrumpida, hoy el circo Show Timoteo se debate entre la vida y la muerte.

Las cosas se cargan con el espíritu de quienes las gestan


El documental de Lorena Giachino, El gran circo pobre Timoteo, nos muestra el cotidiano de un  grupo de artistas que, tras la muerte de Darío, lleva una lucha diaria para sobrevivir. Cual familia unida, se esfuerzan por mantener el arte de uno de los circos “rascas” más importantes del país y evitar la disolución de lo que se nos presenta como un hogar constituido y unido como pocos.
René Valdés, último eslabón de esta tradición show circense, de un circo único en su especie, se encuentra a puertas del inminente término de su carrera. A través de imágenes cotidianas de la vida circense, el documental se adentra en la vida íntima de René y su familia de artistas, putos y travestis pobres. 

Si bien, la tradición circense se caracteriza por ser transmitida a través de generaciones de abuelos, padres e hijos, este circo show muestra que la familia puede estar tanto más lejos de los lazos sanguíneos y tanto más cerca de la identidad compartida y el amor por el escenario. Constituyendo el transformismo como vía expresiva y artística que recorre pueblos y ciudades de todo el país.
René Valdès, padre y madre de una familia de artistas circenses, es el foco de la historia que Lorena Giachino nos presenta. Desde una perspectiva emotiva, es inevitable preguntarse por estas humanidades agrupadas, generando hogar e identidad. Vemos en su estética e impronta vital lo que implica ser puto, pobre y artista en un país donde la cultura no se concibe como una necesidad.

“Las cosas se cargan con el espíritu de quienes las gestan”, entonces ¿cómo continuar el show sin René?

Ficha técnica
Dirección: Lorena Giachino.
Guión: Lorena Giachino.
Montaje: Juan Pablo Sarmiento.
Dirección de Fotografía: Pablo Valdés.
Sonido: Juan Pablo Manriquez.
Asistente de dirección: Loreto Contreras.
Producción: Paola Castillo, Pablo Ratto.
Compañías productoras: Errante (Chile) / Trivial Media (Argentina).
Países: Chile – Argentina.
Duración: 75 minutos.


Reconocimientos y festivales
Premio del Público, FicViña 2013, Chile.
Mención Honrosa del Jurado de Largometraje Latinoamericano, FicViña 2013, Chile.
Mejor Documental, Santo Domingo Outfest 2013, República Dominicana.
Mención Especial del Jurado, FECIR 2014.
Premio del Público, FemCine 2014, Chile.
Premio del público Competencia Nacional Fidocs 2014.
Mejor Dirección, FECICH 2014.
Premio Especial del Jurado, FECICH 2014.
Mención Especial del Jurado, FEDOCHI 2014.
Mejor largometraje documental FECICA 2015.
Mejor Documental Círculo de Críticos de Arte de Chile.



The Rocky Horror Show, versión de Andie Say



Por Mirko Gómez. 

Uno de las tantas cualidades que convierte a un proceso artesanal en una obra de arte propiamente dicha es su trascendencia. Aun siendo un reflejo temporo-espacial del ambiente en el que fue gestada, tiene la suficiente atemporalidad como para ilustrar a las generaciones que la procederán. Esto sumado a un reaccionar social, es lo que sucede en el arte con el fenómeno conocido como “obra de culto”. Teniendo en cuenta que el arte de mayor masificación es el cine, la denominación generalmente se aplica los films, pero en realidad podría ser aplicable a todas y a cualquier obra de arte de cualquier rama del arte. 

La apoteosis de la obra de culto como suceso sociocultural es, sin duda, The Rocky Horror Picture Show 1975, de Jim Sharman, un film musical inglés en plan comedia, que se encarga tanto de parodiar a las películas serie B de ciencia ficción estadounidense de los ‘50s y al cine clásico de terror de la Universal, como de invocar al clásico literario de Mary W. Shelley, Frankenstein. 

Con libreto y canciones compuestas por Richard O´Brien, el film fue concebido originalmente como pieza teatral. Con el nombre The Rocky Horror Show, se estrenó en 1973, en Londres, y se mantuvo en cartelera por siete años, logrando así un total de 2.960 presentaciones. 

Si bien TRHS tiene como fundamento central alcanzar el libre gozo del placer sexual a través del desmantelamiento de los modelos y valores morales impuestos por la sociedad y la religión cristiana, el público -en su mayoría gay- hizo una lectura del film catártica. A fines de la década de 1980 en los cines de Nueva York, donde se proyectaba la película a media noche, muchos comenzaron a llegar a las funciones disfrazados como sus personajes y, al poco tiempo, ya conocían las canciones, las coreografías y recitaban los diálogos de memoria. Encontraron allí la libertad para ser quienes eran realmente sin ser juzgados ni excluidos por nadie.

Alrededor del mundo el fenómeno se extendió. Después de haber sido estrenada en Broadway y haber girado por nueva Zelanda y Río de Janeiro, la obra llegó a Buenos Aires en 1994. Las funciones eran en el teatro Del Globo, y la puesta en escena estaba a cargo de Richard Malcom y con Jean Pier Noher en el personaje principal. Veintiséis años después, TRHS vuelve a ser estrenada, esta vez en el teatro Maipo y dirigida por Andie Say. 

Transitando ya su segunda temporada, con nuevo vestuario y escenografía, el espectáculo es todo un suceso. Say opta por una puesta en escena modesta. Sin ninguna intención de generar ambientes realistas, con una escenografía que fluye perfecta hacia la estética que la obra requiere, en la que autos de cartón y fondos pintados a mano remiten a los films de Roger Corman y Ed Wood. 

Delimitada la arquitectura del espacio escénico, Say explota al máximo el fuerte de THRS: sus canciones. Con una banda tocando en vivo y la excelsa acústica del teatro, sumado a la performance del cuerpo de baile y a las interpretaciones de los actores, las canciones lucen brillantes y enérgicas, algo que convierte en una tarea imposible quedarse quieto en la butaca.

Sin duda, el personaje a destacar es el del Dr. Frank N.Furter, una suerte de Dr. Frankenstein andrógino, que viene del planeta Trasnsexual y tiene como plan usar su rayo transductor para convertir a la humanidad completa en seres sin género. Con la voz impostada y unas plataformas de varios centímetros, Roberto Peloni pone cuerpo a este excéntrico personaje. Con una presencia escénica imponente, éste llega al público en forma de arrebatadoras oleadas. Seductor, cómico y extraño es un personaje realmente entrañable.   

Otro de los elementos que hace a The Rocky Horror Show algo especial, es la importancia de estimular a un espectador activo que interpele y dialogue directamente con el hecho teatral. La obra podría ser un musical más, en el que el espectador solo ocupe una butaca y ya, pero desde que las luces de la sala se apagan y los primeros acordes de la versión en español de Science Fiction Double Feature comienzan a sonar, se genera la simbiosis público-obra y el lugar se llena de algo especial. ¿Qué es? No lo sé, desde mi romanticismo con el asunto me gusta pensar que cada vez que alguien ve la obra (o la película) recibe toda la carga emocional de millones de personas que también han sido parte de esto en algún momento de la historia y lo han disfrutado de la misma manera en que lo he hecho yo. 

El arte como emisor puede generar muchas emociones en sus receptores, pero involucrarlos de la manera en que lo hace The Rocky Horror Show es algo a destacar. Las inhibiciones se esfuman y el público baila y canta las canciones a gritos. Estamos frente a una enorme función de culto, una fiesta en la que, además, se celebra la diversidad y la importancia de permitirnos ser quien queramos ser.

The Rocky Horror Show tendrá su función despedida el próximo martes 4 de julio a las 21:15 en el Maipo (Esmeralda 443), con el regreso de Melania Lenoir como Magenta y con la presencia de Victorio D’ Alessandro como criminólogo invitado.

Ficha Técnica
Dirección General: Andie Say.
Dirección musical y vocal: Mariano Cantarini. 
Coreografías: Alejandro Lavallen. 
Adaptación libro y letras: Marcelo Kotliar.
Supervisor musical / Dirección vocal / Arreglos musicales: Lorenzo Guggenheim.
Diseño de vestuario / Dirección de arte: Javier Ponzio. 
Escenografía: Ana Diaz Taibo.

Elenco 
Roberto Peloni: Dr. Frank N. Furter.
Melania Lenoir – Magenta.
Federico Coates – Riff Raff.
Walter Bruno – Brad Majors.
Ssofia Rangone – Janet Weiss.
Igmacio Perez Cortez  –  Rocky.
Mica Ppierani Mendez – Columbia.
Maia Contreras – Dr. Scott / Eddy.

Ensamble
Luli Muiño (Dance Captain), Lucas Gentili, Facundo Magrane, Mariano Condoluci, Julia Tozzi, Mercedes Vivanco, Federico Fedele – Swing.

Músicos 
Guitarra: Mariano Cantirini. 
Bajo: Martin Lozano.
Batería: Jorge Giorno. 
Teclado: Agustin Konsol. 
Piano: Tomas Horenstein. 





Encerrada, de Ariana Perez Artaso. Dirigida por Alejandro Caprotta (Agenda)

El 30 de junio a las 22:30 se estrena en el Actors este unipersonal basado en los últimos días de Erzsébet Báthory, considerada la primera asesina serial de la historia.

Encerrada nace a partir de la figura de Erzsébet Báthory, condesa que habitó en Hungría entre los siglos XVI y XVII, quien representa hoy todo un mito por portar el macabro récord de 650 crímenes sangrientos, a causa de los cuales fue recluida en una torre de su castillo hasta el final de su vida. Es en dicha recta final (los últimos días de su angustiante encierro) en los que se detiene el unipersonal. 

La obra está inspirada en el texto La dama de hierro –de Silvina Ocampo- y es guiada por la idea de que el punto de vista desde el cual se cuenta una misma historia puede construir figuras completamente opuestas de sus personajes, en este caso la del monstruo o la víctima. 

Desde esta hipótesis, el espectáculo hace foco en las obsesiones y tristezas de Báthory, y explora el posible juego de intereses políticos y económicos que la marcaron como la asesina que hoy recuerda la historia.

Encerrada habla, además, de las exigencias que pesan sobre el género femenino y su asfixiante ‘deber ser’ como madre, amante, mujer culta, en lo posible sumisa, delgada y hermosa. Es también una invitación a reflexionar sobre el poder de las narraciones como herramientas de poder.


Cuándo: viernes 30 a las 22.30. Única función antes de la temporada agosto-septiembre.
Dónde: Actors Studio, sala Gandolfo y Dora Baret (Av. Díaz Vélez 3842).
Cuánto: 200p. Reserva de entradas desde el teatro (4983-9883) o Alternativa Teatral:
http://bit.ly/2rr6Wg0.

Sinopsis de la obra
Erzsébet Báthory, condesa del castillo de Csejthe, Hungría, despierta convertida en loba. Se encuentra encerrada desde hace muchos años. Está cumpliendo su condena: se la acusa de haber asesinado a cientos de mujeres jóvenes para conservar con su sangre la belleza. Una y otra vez, esta mujer-lobo se defiende y busca salir de su reclusión, repitiendo el mismo ritual. Pero nada pasa, nada cambia hasta este momento. Ella se dispone a contar su historia, diferente a la de los libros que registraron los hechos de su vida.

Ficha técnico artística
Actriz: Limay Berra Larrosa.
Dirección: Alejandro Caprotta.
Dramaturgia: Ariana Perez Artaso.
Escenografía y vestuario: Flavia Méndez.
Fotografía: Marisol Méndez.
Diseño sonoro: Federico Cocini.
Asistente de dirección: Sol Altare.
Prensa: Ariana Perez Artaso.
Duración: 60 minutos.


Por reseñas, entrevistas o más fotos, escribir a encerradalaobra@gmail.com.

Urquiza, de Carolina Bello (Literatura-Agenda)



Último premio Gutenberg de Literatura de la Unión Europea. 
  
Urquiza de la escritora uruguaya Carolina Bello.

El libro puede leerse como una novela compuesta de relatos interconectados. Apoyado en un trabajo de crónica y ficción en el que hechos verdaderos de la historia uruguaya periférica –como las inundaciones de 1952- sirven de escenario y contexto, Urquiza reconstruye un modo de ser y estar en el Uruguay de los años 50 y 60. A la manera de un director de arte en cine, Bello configura una escenografía verosímil plasmada a través de relatos con marcas orales de otro tiempo y con una recreación de época atípica en la literatura de narradores jóvenes actuales.

Del Fallo del Jurado:

Urquiza traza marcas y referencias de una vida de barrio que se ha ido desdibujando: allí el protagonista se mueve entre la fantasía adolescente, las frustraciones, los enfrentamientos y los anhelos propios de alguien que mira el futuro sin sospechar de qué se trata. Pero no se detiene en una nostalgia compartida, sino que funda  un universo a partir de esas historias mínimas de su encuentro con la realidad, esa promesa fallida o absurda que se vuelve, inevitablemente, la vida de todos.

Citas de medios:

“Son crónicas, secas en el estilo, afinadas en el tempo, que cautivan al lector en un borde inapresable y acaso mágico”. Gabriel Peveroni. Caras y Caretas.

“Los ambientes que genera son percibidos de forma vívida, uno de los grandes aciertos de Urquiza. Y los personajes se vuelven altamente entrañables y, como en todas las buenas obras, no son ni buenos ni malos sino que son”. Lucía Germano, Sotoboque.

“Urquiza es un entrañable relato coral, narrado para un público amplísimo. No es un libro generacional ni concebido para los escritores de una generación, ni para jurados (…) Quizás se trate de un gesto de rebeldía hacia la literatura actual”. Mariángel Solomita, El País.

Premio Gutenberg:

El Premio Gutenberg de narrativa joven es organizado por la Unión Europea y Fin de Siglo. Las obras se recibieron bajo seudónimo y la identidad de los premiados fue revelada en una ceremonia realizada el 21 de setiembre de 2016. El jurado integrado por Jaime Clara, Débora Quiring y Edmundo Canalda, se pronunció por unanimidad.

La autora:

Carolina Bello (Montevideo, 1983) es autora del libro Escrito en la ventanilla (Irrupciones, 2011) y del blog homónimo (2005-2008). En 2013 publicó su segundo libro Saturnino (Trópico Sur). Ha integrado varias antologías, entre ellas Neues vom Fluss (Editorial Letterage, 2010) presentada en la Feria del Libro de Frankfurt, 22 Mujeres (Irrupciones, 2012), Fóbal (Estuario, 2013), la revista norteamericana Hispamérica (2014) y Negro (Estuario 2016). En 2016 su cuento "Un trámite" fue publicado en Cuba en la Antología de narrativa joven uruguaya y sus relatos "Spider" y "Un monstruo con la voz rota" en Casa, revista literaria cubana. Es Técnico en Comunicación Social, con un postgrado en crítica de arte y estudió Letras de la Facultad de Humanidades donde fue Asistente de Teoría Literaria I. Es columnista en la revista de periodismo narrativo Quiroga y colabora en el periódico la diaria. Publica varios de sus textos en porlanochecallada.blogspot.com.uy


La Denuncia, de Rafael Bruza (Teatro)



Por Victoria Cestau.

En estos tiempos que corren, difíciles para las mujeres; en estos tiempos que galopan y se acrecientan cada vez más la diferencias sociales, el teatro vuelve a cumplir con su misión más importante. La crítica social que permite un teatro popular se hace evidente. Los temas actuales son tratados con sensibilidad y humor. Máximo desafío. La Denuncia es una extraordinaria pieza escrita por Rafael Bruza, dirigida por el maravilloso Claudio Martínez Bel, nominado como mejor director a los Premios Trinidad Guevara y protagonizada por cuatro actores que nos dejan boquiabiertos. Esta obra se circunscribe a principios del S XX, en medio de la desolada pampa argentina, un pueblito remoto llamado Las Flores, nos aguarda con una historia absurda y cruda al mismo tiempo.

Un escenario despejado, al fondo vemos parte del vestuario: pelucas extravagantes sobre maniquíes, máscaras, objetos antiguos, que detrás de una cortina transparente nos dejan entre ver cómo los actores juegan a ser otros y otras. Una máquina de escribir sobre el escritorio de la comisaria recibe la denuncia de una mujer acusando a su ex marido de abusar de ella y de sus dos hijas. El sargento y el comisario se presentan bajo medias máscaras, nos narran a medida que van escribiendo la denuncia todos los detalles de esta historia. Mezcla de absurdo y comedia del arte criolla, los actores irán encarnando distintos personajes. 


El arte del actor popular se hace evidente. Esta obra es una clase magistral sobre el uso de las medias máscaras. Los actores habitan cada personaje desde el cuerpo, y desde allí una voz nace. Voces que recorren mundos internos, proponiendo un sinfín de recursos técnicos utilizados en la máscara neutra, el clown, el bufón y la comedia del arte. Todas metodologías de actuación popular donde se incluye la mirada a público. Los recursos escénicos, objetos, vestuarios, iluminación, música, baile y canto son los justos y necesarios para transportarnos a un mudo lejano pero también familiar. 

En estos tiempos que corren, que se parecen bastantes a aquellos otros tiempos del siglo pasado, las mismas preguntas vuelven a resurgir una y otra vez. Y ante tanta incertidumbre nos conmueve siempre lo mismo, el amor. 

Este excelente trabajo artístico logra muchas cosas. Admirar a nuestros talentosos actores, las cuatro actuaciones son magistrales, valorar a los autores nacionales, el texto combina poesía, historia y humor. Claramente el trabajo de dirección tiene una mirada aguda y sensible, no sólo de un gran director y docente, sino también de un gran actor que sabe jugar en escena. La iluminación, el vestuario y los objetos terminan de componer este universo criollo, lleno de identidades nacionales. 


Las palabras de Bajtín se vuelven iluminadoras al evidenciar el poder y el alcance de la risa. Reír de forma reflexiva. La alegría como herramienta de lucha y resistencia ante contextos difíciles:

"La verdadera risa, ambivalente y universal, no excluye lo serio, sino que lo purifica y lo completa. Lo purifica de dogmatismo, de unilateralidad, de esclerosis, de fanatismo y espíritu categórico, del miedo y la intimidación, del didactismo, de la ingenuidad y de las ilusiones, de la nefasta fijación a un único nivel, y del agotamiento. La risa impide a lo serio la fijación, y su aislamiento con respecto a la integridad ambivalente. Estas son las funciones generales de la risa en la evolución histórica de la cultura y la literatura." (La cultura popular en la Edad Media y en el Renacimiento. El contexto de Francois Rabelais. p:112)


Funciones: miércoles a las 20:00hs
Teatro del Pueblo 
Av. Pres. Roque Sáenz Peña 943, CABA
Reservas: 4326-3606 - 
Entrada general  $200 / Jubilados y Estudiantes $170


Ficha técnico artística:

Autoría: Rafael Bruza
Actúan: Federico Cesere, Marcelo Mazzarello, Gastón Ricaud, Marcelo Xicarts
Voz en Off: Claudio Rissi
Pelucas: Gabriela A. Fernández
Diseño de máscaras: Gabriela A. Fernández
Diseño de vestuario: Gabriela A. Fernández
Diseño de escenografía: Gabriela A. Fernández
Diseño de luces: Pablo Alfieri
Realización de vestuario: Marta Dieguez
Realización de pelucas: Gabriela Guastavino
Realización de máscaras: Guillermina Guardia, Alfredo  Iriarte
Edición de sonido: Adolfo Smith
Música original: Esteban Ruiz Barrea
Fotografía: Paco Fernández Sánchez
Diseño gráfico: Paco Fernández Sánchez
Asistencia de escenografía: Estefanía Bonessa
Asistencia de vestuario: Carola correa, Luna Rosato
Asistente de producción: Florencia Orce
Asistencia de dirección: Florencia Orce
Prensa: Tehagolaprensa
Producción general: Gastón Caminotti
Dirección general: Claudio Martinez Bel
Este espectáculo formó parte del evento: Semana del teatro independiente

Estación Ámbar, de Marcelo Borrelo y Micaela Cortina (Agenda)



Estación ámbar es un unipersonal interpretado por Micaela Cortina con co-dirección de Marina Tamar. La actriz desarrolla varios personajes que nos llevan a navegar por distintas historias en la estación de un tren. Fresca, misteriosa, versátil una mujer son varias, lo cotidiano se vuelve poesía. Una canción, una estación para disfrutar con todos los sentidos.

Ámbar tiene su vida prendida de su mano, en su valija, en los papeles de sus bolsillos, bajo su paraguas. Su existencia se construye de fragmentos, pequeños viajes y fugaces encuentros. Ámbar se reconoce a partir de los otros, nosotros, esos otros a los que necesita para sentir que existe. Parafraseando a García Márquez: La vida no es lo que uno ha vivido sino lo que uno recuerda y cómo lo recuerda para contarlo.


Viernes de febrero y marzo a las 21 hrs
Chacabuco 917. San Telmo

Ficha Técnica.

Actúa: Micaela Cortina
Asiste: Mechi Landó
Dirige: Marina Tamar

Sobre textos de Clarice Lispector